Las caries son el deterioro del esmalte que poseen los dientes, causado especialmente por una bacteria específica llamada Streptococcus mutans (o S. mutans) que forma la placa dental, sustancia viscosa compuesta por gérmenes.
Definición de las caries
Generalmente, todo comienza con la presencia de manchas blancas en las piezas dentales o con depósitos de placa o sarro marronoso en los dientes, lo puede llegar a causar pequeñas fracturas o cavidades que aumentan su tamaño con el paso del tiempo. Si ante la presencia de estos indicadores no se actúa concurriendo al odontólogo, seguramente podrán aparecer infecciones en los dientes y encías y hasta se podría llegar a una eventual pérdida de la pieza dental.
La caries es la enfermedad bucal infecciosa más frecuente en los niños, y se contagia de diente a diente atacando a toda la dentadura. También es conocida como dientes picados y producen dolor cuando llegan a atacar al nervio del diente.
Causas de las caires
Es un error común pensar que el azúcar es el único causante de las caries y que con eliminarlo de la dieta se prevendría la aparición de las caries; si esto fuera cierto cerca del 90% de los adultos no deberían haber sufrido de caries.
Porque en realidad no existe una causa determinante en la aparición de las caries, sino más bien una serie de eventos que las desencadenan.
Las caries son una enfermedad infecciosa, por lo tanto pueden ser contagiadas de persona a persona y son causadas por agentes patógenos, en este caso las bacterias.
Cada vez que se ingieren alimentos con carbohidratos fermentables, las bacterias metabolizan esos carbohidratos y los convierten en ácidos. Los ácidos provocan que la superficie del diente pierda minerales, calcio y fósforo puntualmente. La defensa de nuestro organismo para este ataque está en la saliva, que contiene minerales para reponer los perdidos en los dientes. La caries es el resultado de cuando esta fase de recomposición de minerales se ve comprometida.
Cuando la placa bacterial permanece sobre los dientes por más de 12 horas puede llegar a ser muy destructiva, causando una pérdida de minerales mucho mayor a la que puede llegar a reponer nuestra saliva. Como nuestra saliva no puede seguirle el ritmo a la placa, el cepillado de los dientes dos veces al día por dos minutos se vuelve imprescindible.
Algunos hábitos alimenticios pueden también ayudar a la pérdida de minerales en los dientes, como chupar un limón, tomar gaseosa, ser bulímico/a.
Tener la boca seca por mucho tiempo es otro factor que ayuda a la pérdida de minerales en la superficie del diente, debido a la ausencia de saliva para reponer los minerales perdidos. La boca seca es un efecto secundario común de los medicamentos como antihistamínicos, antihipertensivos, antidepresivos, drogas cardiovasculares.